Las Agustinas Descalzas, hemos consagrado nuestra vida para seguir más de cerca a Cristo en la contemplación.
El día 2 de febrero se celebra la Jornada mundial de la Vida Consagrada. Será un día en que daremos gracias a Dios por asociarnos al misterio de la obediencia filial en Cristo a imagen de María que nos precede en la sincera acogida de la voluntad de Dios; le daremos gracias por enseñarnos a no tener otro lugar donde reclinar nuestra cabeza, sino en Él, y por la alegría de vivir la pureza sincera de cuerpo, mente y corazón.
Señor: mira con ojos de misericordia a estos hijos tuyos y a estas hijas tuyas: un día les llamaste y ellos te siguieron dejándolo todo por ti. Renueva hoy en sus vidas la llama del amor primero. Ayúdales a caminar presurosos tras tus huellas e infunde en sus corazones el auténtico seguimiento que nace del Evangelio. Que sean profetas para este mundo, testigos en tu Iglesia, evangelizadores incansables en la comunión de la Iglesia. Te lo pedimos en elnombre de Jesús, tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
El 14 de enero celebramos la festividad de nuestro padre fundador: San Juan de Ribera.
En este vídeo se resume su vida y apostolado.
San Juan de Ribera
(Imagen del escultor Roque López, siglo XVIII)
Iglesia del Monasterio del Corpus Christi.
Agustinas Descalzas de Murcia.
Escudo episcopal de San Juan de Ribera.
(pintura óleo sobre lienzo, de Hna. Fermina de Jesús).
Monasterio del Corpus Christi.
Agustinas Descalzas de Murcia.
Homilía en la fiesta de San Juan de Ribera:
La Comunidad de Monjas Agustinas Descalzas del Corpus Christi de Murcia, en cuya iglesia nos encontramos, celebra hoy, 14 de enero, la fiesta de su santo fundador, San Juan de Ribera.
Juan de Ribera nació en Sevilla en 1533, en el seno de una nobilísima familia.
Estudió en Salamanca y a los 24 años se ordenó sacerdote. Con sólo 29 años fue nombrado Obispo de Badajoz. Seis años más tarde, el papa San Pío V lo trasladó a la sede de Valencia y le concedió el título de Patriarca de Antioquía.
Cuarenta largos años duró su pontificado en Valencia, y allí resplandeció por su abnegable celo apostólico; pero, sobre todo, brilló por su humildad, su austeridad, su intensa piedad y su amor a los pobres.
Una de sus grandes preocupaciones fue la formación de los futuros sacerdotes, que le llevó a fundar el Colegio Seminario del Corpus Christi, también llamado del Patriarca. Y en 1597 fundó la Orden de Monjas Agustinas Descalzas.
Murió el 6 de enero de 1611.
Pío VI lo beatificó el 18 de septiembre de 1796, y finalmente, fue canonizado por el papa ya Santo Juan XXIII el 12 de junio de 1960.
San Juan de Ribera animaba a sus monjas a buscar la perfección. Él quería que éstas, frente a tanto olvido y tanto agravio, volvieran "por la honra de Dios" y tuvieran una sed ardiente de Dios, esa sed de la que nos habla el salmo 41: "Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío".
O como nos dice San Agustín: "Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti". De ahí que las Agustinas Descalzas tengan como principal oficio la oración, y que en el centro de sus vidas esté siempre la Eucaristía.
En el centro de ese precioso mantel que adorna hoy su altar (que, por cierto, he sabido que lo pintó la Hna. Asunción, recientemente fallecida), aparece el símbolo de la Eucaristía, y una frase latina, lema del escudo episcopal del Patriarca, que dice: "Tibi post haec, fili mi, ultra quid faciam?", "Después de esto, ¿qué más puedo hacer por ti, hijo mío?". ¿No os habéis fijado en la invocación que constantemente tienen estas monjas en sus labios: "Alabado sea el Santísimo Sacramento"?. Lo han aprendido de su fundador.
Deseaba San Juan de Ribera que sus monjas "estuvieran a la altura de la vocación", y que aun en los más mínimos detalles, decía él, "crezcan en la virtud hasta llegar a ser serafines en la tierra". Y consideraba lamentable dejar "perder tanta riqueza por descuido y negligencia".
San Juan de Ribera, junto con San Agustín, acompañan la vida de nuestras monjas, que buscan a Dios con todo el corazón y han descubierto que sólo en Él se encuentra el descanso y la paz verdadera.
Hoy las felicitamos de corazón, y damos gracias a Dios por la presencia de esta Comunidad entre nosotros, a punto de cumplirse ya cuatro siglos de su venida a Murcia. Fue el 14 de marzo de 1616 cuando llegaban a Murcia, con la Madre Mariana de San Simeón, las primeras monjas agustinas.
Que el Señor aumente el fervor de nuestras monjas para que busquen afanosamente la santidad, (pensando egoistamente, algo se nos pegará a nosotros, porque donde hay un santo o una santa, eso se nota).
Y que el Señor bendiga también a esta Comunidad con nuevas vocaciones.
El santo Patriarca, San Juan de Ribera, ponga su man o para que este monasterio tenga las vocaciones necesarias, a fin de que la Eucaristía continúe siendo el centro de este oasis murciano del espíritu.
El pasado día 2 de diciembre de 2014, falleció nuestra querida hermana Asunción Hernández López, a los 91 años de edad, y 70 de vida religiosa.
Nuestra hermana Asunción nació en Molina de Segura (Murcia) el 19 de junio de 1.923.
Fue bautizada el mismo día de su nacimiento en la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción de Molina de Segura.
Ingresó en nuestro monasterio del Corpus Christi de Agustinas Descalzas de Murcia, el día 28 de diciembre de 1.944, a los 21 años de edad.
Hizo su profesión temporal el 12 de julio de 1.946 y su profesión solemne el 4 de mayo de 1.950.
La hermana Asunción, una vez que ingresó en el convento, pasó a llamarse Asunción del Corazón de Jesús.
Fue una hermana muy fuerte, trabajadora, de gran carácter, amante de la Comunidad y fiel al desempeño de todos los oficios que le encargó la obediencia.
Entre otros oficios en el convento, fue priora, subpriora, maestra de novicias, tornera y provisora, destacando en todos por su fidelidad y bien obrar en todas las cosas.
Se preocupó de todas las hermanas, de sus familiares y amigos, hasta el final de sus días, rezando por todos, por el aumento de la fe, por las vocaciones, por la salud física y espiritual de todos.
Se resignó con gran espíritu durante su vejez y enfermedad, dando poca importunidad, como mandan nuestras santas Constituciones.
Su memoria quedará siempre en las hermanas de esta Comunidad de Agustinas.
Sus restos mortales descansan en la cripta del monasterio, donde las hermanas tenemos nuestro enterramiento, esperando la resurrección.
El pasado Domingo, día 25 de mayo, concluyeron las Catequesis Iniciales del Camino Neocatecumenal en el convento
de las Agustinas de Murcia.
Damos gracias a Dios por los frutos obtenidos.
Gracias Señor, porque en la última cena partiste tu pan y vino en infinitos trozos, para saciar nuestra hambre y nuestra sed...
Gracias Señor, porque en el pan y el vino nos entregas
tu vida y nos llenas de tu presencia.
Gracias Señor, porque nos amaste hasta el final, hasta
el extremo que se puede amar: morir por otro, dar la vida por otro.
Gracias Señor, porque quisiste celebrar tu entrega, en
torno a una mesa con tus amigos, para que fuesen una comunidad de amor.
Gracias Señor, porque en la eucaristía nos haces UNO
contigo, nos unes a tu vida, en la medida en que estamos dispuestos a entregar
la nuestra...
Gracias, Señor, porque todo el día puede ser una
preparación para celebrar y compartir la eucaristía...
Gracias, Señor, porque todos los días podemos volver a
empezar..., y continuar nuestro camino de fraternidad con los hermanos, y nuestro camino
de transformación en ti...
En un momento de la Eucaristía.
Nuestra Comunidad, escuchando en el coro las Catequesis
y celebrando la Eucaristía.
Otro momento de la Eucaristía.
En torno al altar de la celebración.
Nuestra comunidad religiosa, celebrando con la comunidad Neocatecumenal.
Tomad y comed todos de él,
porque esto es mi Cuerpo, que se entrega por vosotros.
Foto final del grupo de hermanos, con las hermanas Agustinas.
Han sido unas Catequesis hermosas, una bendición y un regalo del Señor para nuestra Comunidad Religiosa.
Nos sentimos alegres, porque el Señor ha estado grande con nosotras; hemos sentido que no estamos solas en la Iglesia, que la Iglesia cuenta con nosotras, con nuestra oración y entrega, nos necesita, y nosotras también necesitamos de la ayuda de los hermanos para seguir caminando tras las huellas de Cristo, y poder llevar en alto la Cruz. Gracias a todos.
El 2º domingo de Pascua, celebra toda la Iglesia la Divina Misericordia, fiesta instituida por el recientemente canonizado Papa San Juan Pablo II.
En nuestra iglesia-comunidad hemos querido resaltar este año 2014 la hermosa fiesta de la Divina Misericordia de Jesús, adornando nuestro altar con un lienzo pintado por nuestra hermana Fermina de Jesús.
El resultado ha sido el que os mostramos en estas fotos. Quedó precioso y un detalle litúrgico muy llamativo para los fieles que celebraron este domingo la Eucaristía.
Esperamos os gusten las fotografías,
y vuestros comentarios.
MUCHAS GRACIAS.
Detalle del cuadro "Jesús confío en Ti".
Altar mayor, con el Santísimo Sacramento expuesto.
Tiempo Pascual.
Durante la Octava de Pascua
tenemos la pila bautismal colocada en el centro de la iglesia,
recordando así nuestro Bautismo.
Hermana Mercedes junto a Jesús Misericordioso.
Lienzo de "Jesús Misericordioso",
pintado por la hermana Fermina de Jesús.
Hermana Fermina de Jesús,
junto a Jesús Misericordioso.
El próximo 1 de mayo, recibiremos otra Catequesis del Camino Neocatecumenal; esta vez sobre la Muerte y Resurrección de Cristo.
Nuestra comunidad está recibiendo estas Catequesis, que los hermanos del Camino están ofreciéndonos sin ningún tipo de condición, simplemente por hacernos bien espiritual, y ayudarnos a profundizar en la fe que profesamos.
Para nosotras son momentos de gracia, estamos muy contentas, y nos ayuda muchísimo escuchar la interpretación de la Palabra de Dios y el mensaje cristiano que nos ofrece la Iglesia.
Agradecemos de todo corazón al Padre Antonio Alcaraz, y al grupo de hermanos del Camino que nos están dando estas catequesis, su ayuda y disponibilidad.
El Proximo Encuentro Vocacional chicas párrafo, del Grupo Mater Salvatoris, Día Sera el domingo 23 de marzo, a las 6 de la Tarde, en nuestro de Monasterio.
Pasad LA VOZ, Y ACUDID.
Una de Es preciosa oportunidad para escuchar la Palabra de Dios, entrar en las Catequesis que nos explica el Padre Antonio Alcaraz, y poder discernir cuál es la voluntad de Dios en tu vida.
Imagen del viernes, Día 7 de marzo de 2014, en el Solemne Besapie un Jesús Nazareno de Medinaceli. Iglesia de conventual de las Monjas Agustinas.
El día 7 de marzo de 2014, primer viernes de marzo, según la tradición, desde el año 1972 se viene venerando la sagrada imagen de Jesús Nazareno de Medinaceli.
Este año 2014, el primer viernes de marzo, ha coincidido también con el primer viernes de la Santa Cuaresma.
En nuestra iglesia conventual de las Agustinas, fueron pasando multitud de fieles para besar devotamente los pies de Nazareno maniatado, vestido como es tradicional, con su túnica de terciopelo, conservada por las monjas Agustinas Descalzas desde el año 1972.
El día transcurrió muy hermoso, con buen tiempo, y la una cola ininterrumpida de personas de toda condición, que acudieron a depositar su beso de amor a Jesús, a presentar sus peticiones al Señor y a contribuir también con su pequeña aportación o limosna penitencial.
Jesús Nazareno,
por vuestra dolorosa Pasión,
tened misericordia de nosotros.
Que Jesús Nazareno de Medinaceli,
bendiga a cuantas personas besaron sus divinos pies.
El pasado viernes, día 31 de enero, tuvimos el placer de recibir la visita de nuestro querido Sr. Obispo, D. José Manuel Lorca Planes.
Fue un rato de charla e intercambio de experiencias, que duró poco, por el escaso tiempo del que cuenta nuestro obispo, pero muy emotivo e interesante. Estuvimos toda la Comunidad solas con él durante una hora y media aproximadamente.
La visita a nuestra Comunidad de Agustinas, fue la última de las que el Sr. Obispo ha estado realizando por todas las Comunidades de Vida Contemplativa de nuestra diócesis, para conocer un poco más de cerca nuestras inquietudes y necesidades.
Le pedimos que vuelva pronto. Ha sido muy grata su presencia, pues es un hombre de Dios, muy cercano y sincero.